Ya sea para ir al veterinario o para las vacaciones, viajar en coche con tu perro requiere algo de preparación. La seguridad es lo primero, para él y para ti.
Cómo llevarlo de forma segura
En España, la normativa de tráfico exige que el perro viaje sujeto de forma que no moleste al conductor y no comprometa la seguridad. Las opciones habituales son:
- Un transportín o jaula homologada, bien anclada.
- Un arnés de seguridad para coche unido al cinturón.
- Una rejilla separadora en el maletero, en vehículos que la admitan.
Nunca lo lleves suelto en el asiento delantero ni con la cabeza fuera de la ventanilla.
Antes del viaje
- Acostúmbralo poco a poco con trayectos cortos y agradables.
- Evita darle una comida abundante justo antes de salir.
- Da un paseo antes de partir para que gaste energía y haga sus necesidades.
Durante el viaje
- Haz paradas cada dos horas para que beba y estire las patas.
- Nunca lo dejes solo dentro del coche, especialmente en verano: la temperatura sube muy rápido y puede ser mortal.
- Lleva agua fresca, un recipiente, bolsas para excrementos y su documentación.
Mareos
Si tu perro se marea, con babeo, vómitos o jadeo, consulta con tu veterinario antes de darle nada. Ventilar bien el coche y dejar que mire hacia delante ayuda en muchos casos.
Aviso: este artículo es meramente informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un veterinario o adiestrador profesional. Si tu mascota presenta síntomas graves o persistentes, acude a una clínica veterinaria.









