Las garrapatas son parásitos que se adhieren a la piel para alimentarse de sangre y pueden transmitir enfermedades. Si paseas por el campo, por zonas de hierba o por parques, es fácil que alguna se agarre a tu perro. Saber cómo actuar es importante.
Cómo quitar una garrapata
- Usa una pinza específica para garrapatas, o unas pinzas finas.
- Sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel, sin apretarle el cuerpo.
- Tira de forma suave y constante, en línea recta. Algunos accesorios se usan con un pequeño giro.
- Desinfecta la zona y lávate las manos.
- Guarda la garrapata en un recipiente por si el veterinario quiere verla.
Lo que no debes hacer
- No uses aceite, alcohol, fuego ni otros remedios caseros para que se suelte.
- No aplastes el cuerpo de la garrapata.
- No la tires al váter vivo: elimínala dentro de un recipiente cerrado.
Cuándo llamar al veterinario
Si parte de la garrapata se queda en la piel, si la zona se inflama o supura, o si en las semanas siguientes tu perro está decaído, sin apetito o con fiebre, acude a tu veterinario. Algunas enfermedades transmitidas por garrapatas tardan en dar síntomas.
Cómo prevenirlas
- Consulta con tu veterinario qué antiparasitario externo es mejor para tu perro: pipetas, collares o comprimidos.
- Revisa el pelaje después de cada paseo por zonas de campo, sobre todo orejas, cuello, axilas y entre los dedos.
- Mantén el césped de tu jardín corto.
La actividad de las garrapatas suele ser mayor en primavera y otoño, pero en zonas templadas pueden aparecer casi todo el año, así que es mejor mantener la prevención a lo largo del año.
Aviso: este artículo es meramente informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un veterinario. Si tu mascota presenta síntomas graves o persistentes, acude a una clínica veterinaria.

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