Aunque los gatos se acicalan solos, el cepillado ayuda a eliminar el pelo muerto, a reducir las bolas de pelo y a reforzar tu vínculo. También te permite detectar heridas, bultos o parásitos.
Con qué frecuencia
- Pelo corto: una o dos veces por semana suele bastar.
- Pelo largo: conviene cepillarlos a diario o casi a diario para evitar nudos.
- Época de muda: aumenta la frecuencia en primavera y otoño.
Qué cepillo usar
- Cepillo de púas suaves o goma: para pelo corto.
- Peine de púas anchas y cepillo carda: para pelo largo y para deshacer nudos.
- Guante de goma: muy bien aceptado por gatos a los que no les gusta el cepillo.
Cómo hacerlo
- Empieza con sesiones muy cortas, de un par de minutos, en un momento tranquilo.
- Cepilla siguiendo la dirección del pelo con movimientos suaves.
- Evita la tripa y las zonas que tu gato no tolera.
- Termina siempre con una caricia o un premio.
Nudos
No tires de un nudo con fuerza: puede doler y hacerle daño en la piel. Trabaja desde las puntas hacia la raíz con un peine, y si el nudo es muy apretado, consulta con un peluquero felino o tu veterinario antes de cortarlo.
Aviso: este artículo es meramente informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un veterinario o adiestrador profesional. Si tu mascota presenta síntomas graves o persistentes, acude a una clínica veterinaria.









